DORADO ANTONIO (1985) ¿Un movimiento de profesores cristianos? 
 
Aunque lejana en el tiempo, la exhortación de Monseñor Dorado, el entonces presidente de la Comisión de Enseñanza de la Conferencia Episcopal Española, sigue teniendo valor hoy, tanto por los análisis que hace como por las propuestas que plantea. Los rasgos de desorientación, pluralismo y escaso nivel asociativo que reflejaba el análisis de entonces, siguen estando presentes entre los profesores hoy hasta el punto de preguntarnos si no serán crónicos. La propuesta de establecer un ministerio laical de la educación dentro de la Iglesia que entonces sonaba a vanzada, treinta años después sigue sin desarrollarse en una Iglesia que parece estar más preocupada  por otros asuntos... No es raro que muchos de los profesores cristianos tanto ayer como hoy se sigan sintiendo desanimados por la conciencia eclesial existente de la importancia del campo de la enseñanza, se sientan aíslados en su trabajo, no siempre de acuerdo con los padres de sus alumnos, también cristianos. La interrogación en la que se envuelve el título sigue siendo válida también hoy, y lo que hace treinta años era urgente, promover y potenciar asociaciones cristianas de profesores, hoy lo es más.